InícioNEGOCIOSExpansionEl plan de vuelo de Meliá en América Latina

El plan de vuelo de Meliá en América Latina

Con una estrategia apoyada en franquicias, conversiones y branded residences, Meliá Hotels International acelera su expansión en América Latina sin alejarse de los segmentos que sustentan su posicionamiento global. La compañía busca ampliar la presencia de sus nueve marcas premium y de lujo en mercados prioritarios como Brasil, Colombia, Perú, Argentina y América Central, combinando nuevos proyectos, alianzas con inversores regionales y modelos de desarrollo menos dependientes de activos propios.

América Latina ha ganado mayor relevancia en la estrategia de expansión de la cadena española. Actualmente, la compañía opera aproximadamente 70 hoteles y 14.500 habitaciones en la región, que representa cerca del 12% de su portafolio global en número de habitaciones.

Según Celia Maria Sarmiento Reys, directora de Desarrollo LATAM de Meliá Hotels, esta participación indica que todavía existe margen para ampliar la presencia de las marcas del grupo. A nivel global, el pipeline de la compañía reúne otros 70 hoteles, con aproximadamente 17.500 habitaciones.


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“América Latina desempeña un papel muy importante en la expansión de la compañía. Todavía tenemos un gran espacio para el crecimiento de nuestras marcas en la región y, por eso, Meliá viene acelerando este movimiento en los últimos años”, afirma la ejecutiva en entrevista con Hotelier News.

Este avance ya comienza a hacerse visible en mercados como Perú y Argentina, donde, según Celia, la cadena duplicó en dos años la presencia que había construido durante la década anterior. La intención ahora es llevar este ritmo de desarrollo a otros países considerados estratégicos.

Las franquicias amplían las alternativas de crecimiento

Uno de los cambios adoptados por Meliá fue la ampliación de los modelos de negocio disponibles para los inversores. En países donde la compañía operaba únicamente mediante contratos de gestión, la cadena comenzó a ofrecer también franquicias. Para hacer posible este movimiento, la empresa adaptó estándares y políticas internas. Según la directora, una mayor flexibilidad contractual puede acelerar la expansión, principalmente en mercados con una fuerte presencia de establecimientos independientes y grupos regionales.

La transformación forma parte de un cambio más amplio en el perfil de la compañía. Aunque es una empresa familiar y cotiza en la Bolsa de Madrid, Meliá construyó históricamente una operación con una fuerte presencia de activos propios. Con el paso de los años, la cadena vendió parte de estos inmuebles a fondos e instituciones financieras, manteniendo contratos de gestión o franquicia. La reducción de la exposición patrimonial abrió espacio para una estrategia de crecimiento más apoyada en alianzas.

Brasil entra en el centro de la estrategia de expansión

En el mercado brasileño, Meliá pretende ampliar su presencia de 12 a 30 hoteles en operación hasta 2030, con la incorporación de aproximadamente cinco unidades por año. Actualmente, la cadena cuenta con ocho establecimientos en São Paulo, tres en Brasilia y uno en Campinas.

La estrategia combina franquicias, conversiones de hoteles existentes, nuevos proyectos y la introducción de una marca lifestyle todavía inédita en el país. La expectativa es firmar, antes de finales de 2026, el primer contrato de la marca en el mercado brasileño. El establecimiento deberá ubicarse entre las regiones Sudeste y Sur y formar parte de un complejo.

Las conversiones deberían ganar espacio con la finalización de contratos firmados durante el último ciclo de desarrollo hotelero, alrededor de 2016. Al mismo tiempo, la compañía prepara su entrada en el modelo de franquicias en Brasil, formato que ya utiliza en mercados como Perú y Argentina.

La reanudación de las inversiones en hotelería y el avance de fondos, FII (Fondos de Inversión Inmobiliaria), CRI (Certificados de Créditos Inmobiliarios) y otras fuentes de capital también favorecen la expansión. Sin embargo, el costo del capital sigue siendo uno de los principales obstáculos para la viabilidad de nuevos proyectos.

Además de las capitales, Meliá evalúa oportunidades en ciudades secundarias y destinos impulsados por actividades económicas específicas. Entre sus planes se encuentra el desarrollo de un resort en el Nordeste durante los próximos tres años, posiblemente operado bajo las marcas Sol by Meliá o Meliá Hotels & Resorts y con la posibilidad de adoptar el sistema all inclusive.

La cadena también mantiene negociaciones para desarrollar hoteles asociados a branded residences en el país. Las residencias deberán estar conectadas a un establecimiento hotelero y formar parte de una nueva construcción, y no de una conversión. La expectativa es anunciar un proyecto de este segmento antes de finales de 2026.

Colombia y América Central ganan espacio

Además de Brasil, Meliá pretende ampliar su presencia en Colombia, donde espera anunciar un nuevo proyecto antes de finales de año. Perú y Argentina también vienen recibiendo aperturas y nuevos contratos, mientras la compañía busca estar presente en las principales capitales de América del Sur.

América Central constituye otro frente de desarrollo. Tras su entrada en Roatán, Honduras, mediante un contrato de franquicia, la cadena identifica oportunidades en Panamá y Costa Rica. México y República Dominicana, por su parte, ya concentran más de 6.000 habitaciones de la compañía.

Los inversores regionales ayudan a financiar la expansión

El acceso restringido al mercado de capitales sigue siendo uno de los desafíos para el desarrollo hotelero latinoamericano. Las altas tasas de interés, el riesgo país y las limitaciones a la entrada de inversiones extranjeras reducen las alternativas de financiación en diferentes mercados.

Ante este complejo escenario, los inversores regionales asumen un papel relevante. Meliá ha trabajado para conectar a desarrolladores de diferentes países y llevar a socios ya conocidos a nuevos mercados. Celia cita como ejemplo a inversores argentinos interesados en diversificar riesgos mediante proyectos en Brasil. Esta relación permite que la cadena crezca en nuevos destinos junto a socios con los que ya posee un historial de colaboración.

Otro instrumento de financiación son los proyectos de condominios y las branded residences. El modelo, ya consolidado en Brasil y en expansión en países como Colombia, puede contribuir a captar recursos para la implementación de la parte hotelera.

“Las branded residences se han convertido en un vehículo para financiar proyectos. Muchas veces, las residencias se desarrollan primero y, con ese capital, se avanza en la construcción del hotel”, explica Celia.

El lujo se mantiene como vector de crecimiento

La expansión latinoamericana de Meliá seguirá concentrada en los segmentos premium y de lujo. La empresa no opera con marcas económicas o midscale y mantiene nueve marcas orientadas a los segmentos superiores del mercado.

A nivel global, uno de cada tres hoteles inaugurados por la compañía pertenece al segmento de lujo. Para la ejecutiva, el potencial de este mercado en América Latina está relacionado tanto con el crecimiento de la demanda como con la capacidad de la oferta para desarrollar nuevos destinos y experiencias.

La estrategia también contempla la regionalización de las marcas. Aunque los establecimientos mantienen estándares comunes, la propuesta es incorporar elementos locales capaces de diferenciar la experiencia en cada ciudad. “El cliente necesita reconocer la marca, pero también encontrar algo local y único, que le permita vivir la experiencia de ese destino”, afirma Celia.

La sostenibilidad entra desde la concepción

La agenda ESG también forma parte de la estrategia de desarrollo de Meliá. Según Celia, la compañía inició esta trayectoria hace cerca de 30 años, antes de que el tema adquiriera la dimensión actual en el mercado y en las regulaciones. Las iniciativas están reunidas en el programa Travel for Good, que incluye pilares relacionados con las personas, la transparencia y la sostenibilidad de la operación.

El próximo desafío, de acuerdo con la directora, es transferir el conocimiento acumulado por la compañía a empleados, socios y nuevos establecimientos. La intención es incorporar estos criterios desde la concepción de los proyectos, yendo más allá de las medidas relacionadas con el consumo de agua y energía.

El enfoque incluye construcción sostenible, certificaciones, gestión de personas y el intercambio de buenas prácticas con los inversores. De esta manera, Meliá busca convertir la experiencia desarrollada globalmente en una herramienta adicional para sostener su crecimiento en América Latina.

(*) Crédito de la foto: Nayara Matteis/Hotelier News