Como sabemos, la experiencia hotelera ya no se define en el lobby, sino en la red que la sostiene. En un contexto en el que toda barrera digital se puede traducir en pérdida de lealtad, la industria se enfrenta a la disyuntiva entre integrar su infraestructura o quedarse atrás.
Sobre este punto, conversamos con Sebastian Barrionuevo, VP Latin America & Caribbean de Vingcard | ASSA ABLOY, quien habló para nuestros lectores sobre cómo las soluciones integrales y el acceso digital están redefiniendo la operación y la relación con el huésped.
“La conectividad ha dejado de ser un servicio complementario para convertirse en un habilitador estratégico de la experiencia del huésped”, indicó Sebastian Barrionuevo. “En Latinoamérica, según Hotel Management, más del 70% de los viajeros considera el internet de alta velocidad como un factor decisivo al elegir un alojamiento. En este contexto, optimizar la conectividad, construir infraestructura confiable y facilitar el acceso de usuarios ya no es una ventaja, sino una condición operativa. Compañías como Vingcard | ASSA ABLOY impulsan modelos integrados que permiten gestionar accesos, redes y experiencia bajo una misma arquitectura”.
Hablamos de sistemas integrados que inciden en la experiencia del huésped…
Sebastian Barrionuevo: Sí, de hecho, los sistemas integrados son el núcleo de una operación hotelera moderna. La conexión entre PMS, CRM y dispositivos IoT permite centralizar la información del huésped y activar experiencias más fluidas y personalizadas. Desde el check-in hasta el uso de servicios, esta integración reduce la fricción y mejora la consistencia del servicio.
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Además, al operar sobre redes robustas, estos sistemas intercambian datos en tiempo real, lo que impacta directamente en la eficiencia operativa. La digitalización de procesos es hoy uno de los principales diferenciadores de la experiencia hotelera.
¿Cómo lograr el equilibrio entre personalización, seguridad y privacidad de la información?
Sebastian Barrionuevo: Es uno de los mayores retos del sector. A nivel global, según el estudio Hoteliers adopt managed WiFi to drive brand loyalty and revenue, el costo promedio de una filtración de datos supera los 4 millones de dólares.
La clave está en infraestructuras de red seguras y segmentadas que gestionen los accesos de forma controlada. Esto permite que los datos fluyan entre los sistemas sin exponerse. En este sentido, soluciones integrales y modulares como las de Vingcard | ASSA ABLOY permiten habilitar experiencias personalizadas garantizando la identidad y la protección de la información en cada punto de contacto.
El impacto de la integración tecnológica en las estrategias de fidelización
“La fidelización depende cada vez más de la calidad de la experiencia”, compartió Barrionuevo.
“Cuando un hotel integra sus sistemas y utiliza los datos de forma inteligente, puede generar interacciones más relevantes. Los viajeros tienen hasta un 80% más de probabilidad de regresar a una propiedad donde la experiencia digital fue fluida.
La conectividad permite comprender hábitos y preferencias, lo que se traduce en experiencias alineadas con las expectativas del huésped, impulsando la recompra y la recomendación”.
¿Qué beneficios aporta una infraestructura conectada e integrada?
Sebastian Barrionuevo: Una infraestructura conectada permite simplificar procesos, reducir errores y mejorar la toma de decisiones. La visibilidad en tiempo real facilita la coordinación entre áreas y optimiza el uso de recursos.
Además, la automatización reduce la carga operativa del personal, permitiéndole enfocarse en tareas de mayor valor. En un entorno donde los costos operativos pueden superar el 60% de los ingresos, la eficiencia operativa se convierte en un factor clave para la rentabilidad.
“La verdadera innovación en hospitalidad no está en lo que el huésped ve, sino en todo lo que funciona sin que tenga que notarlo”.
Entonces, ¿cuál es el principal reto que enfrenta la industria al adoptar estas tecnologías?
Sebastian Barrionuevo: El principal reto es estratégico. Muchas propiedades aún operan con sistemas aislados que limitan su evolución.
Adoptar un enfoque integral implica asegurar que todos los sistemas se comuniquen de forma segura y eficiente. También requiere un cambio cultural, en el que la tecnología se entienda como un habilitador del negocio.
Las empresas que integran su ecosistema digital cuentan con una mayor capacidad de adaptación y competitividad en entornos cada vez más cambiantes.
(*) Crédito de la foto: Divulgación





