La viña y hotel VIK Chile anunció una expansión de su operación en el Valle de Millahue, reforzando su propuesta de integrar vino, hospitalidad, gastronomía, arte y bienestar en un mismo destino. El proyecto se produce poco después de que la propiedad fuera reconocida como la mejor bodega del mundo por el certamen The World’s 50 Best Vineyards.
La ampliación contempla la apertura de Puro VIK Wellness, un nuevo centro dedicado al bienestar, además de dos salas de degustación completamente acristaladas, ocho bungalows de vidrio y cinco nuevas suites en el edificio principal del hotel. Con la inversión, la propiedad busca fortalecer el posicionamiento de Chile como un destino de turismo premium y enoturismo de nivel internacional.
Bienestar con vistas al Valle de Millahue
El nuevo centro wellness fue desarrollado en una ladera rodeada de naturaleza, con vistas panorámicas a los viñedos y montañas del Valle de Millahue. El espacio combina prácticas de bienestar holístico, gastronomía orgánica elaborada con ingredientes cultivados en la propia huerta de la viña y una arquitectura inspirada en pequeñas aldeas nórdicas.
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La infraestructura incluye circuitos de hidroterapia con jacuzzis minerales, sauna tradicional e infrarroja, baños de vapor, piscinas de agua fría, cámaras de privación sensorial, terapia de luz roja y tratamientos de vinoterapia.
Arte y hospitalidad
La expansión también incorpora ocho bungalows de vidrio integrados al paisaje y cinco nuevas suites en el edificio principal. Siguiendo la propuesta de VIK de combinar hospitalidad y expresión artística, algunas de las nuevas habitaciones cuentan con obras e intervenciones creadas por artistas internacionales.
Uno de los espacios destacados es la suite Puro 10, que exhibe obras de la artista brasileña Ana Ruas, oriunda de Rio Grande do Sul y finalista del Premio PIPA 2015. Inspirada en la naturaleza, la suite presenta pinturas que se extienden por las paredes, además de intervenciones en mobiliario y elementos decorativos, generando una experiencia conectada con el entorno natural del valle.
Nuevas salas de degustación
Como parte del proyecto, VIK también inaugurará dos nuevas salas de degustación construidas íntegramente en vidrio y ubicadas entre la bodega y el restaurante Pavilion. Los espacios fueron diseñados para ofrecer una conexión visual permanente con el paisaje durante las experiencias enogastronómicas.
Ubicada a aproximadamente dos horas de Santiago, la propiedad ocupa más de 4.500 hectáreas que integran viñedos, hotelería, gastronomía y actividades al aire libre, ofreciendo a los visitantes una inmersión en la cultura del vino en uno de los principales destinos enoturísticos de Chile.







