sábado, 21/febrero
InícioNEGOCIOSShort-term RentalSTR y ESG: desafíos y avances en el segmento

STR y ESG: desafíos y avances en el segmento

Con operaciones descentralizadas, gestión tercerizada y escalas variadas, el alquiler a corto plazo enfrenta desafíos particulares a la hora de aplicar buenas prácticas de ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza). Aunque el segmento aún está menos avanzado que la hotelería tradicional, algunas empresas ya comienzan a dar sus primeros pasos hacia la sostenibilidad.

En entrevista con Hotelier News, ejecutivos de Carpediem Homes, Pineapples y Yes Temporada comparten sus perspectivas sobre los obstáculos y posibles caminos hacia una operación más responsable e integrada.

 

Descentralización e impactos operativo

 

La operación dispersa entre distintos barrios, ciudades e incluso estados es uno de los mayores desafíos logísticos del alquiler por temporada. “Cuanto más descentralizada, más vulnerables somos a los impactos operativos”, explica Fabio Nahon, CEO de Pineapples. Para mitigar estos efectos, destaca la importancia de tener bases regionales, procesos estandarizados y herramientas de medición.


LEA TAMBIÉN

La calidad de los anuncios impacta las reservas en las OTAs

Minor
Airbnb

En Carpediem Homes, presente en cinco estados, el reto se enfrenta con alianzas estratégicas con constructoras y el uso de sistemas integrados para monitorear consumo y desplazamientos. “Seguimos invirtiendo en tecnología para controlar variables que impactan el medio ambiente, los costos y la satisfacción del equipo”, afirma Samuel Godim, CEO de la empresa.

Yuri Mourão, socio de Yes Temporada, señala un punto clave: el impacto ambiental debe resolverse a nivel local. “¿Cómo gestionar correctamente los residuos si no existe recolección selectiva?”, cuestiona. Para él, acciones pequeñas pero rastreables, como el apoyo a asociaciones locales, son más efectivas que planes complejos difíciles de medir.

 

Datos y estandarización

 

La falta de prácticas unificadas e indicadores confiables limita directamente el avance del ESG en el sector. “Sin datos no podemos establecer metas ni comparar el rendimiento entre propiedades y plataformas”, advierte Nahon. La fragmentación operativa y la baja escala también dificultan políticas más amplias.

Godim refuerza este punto señalando las diferencias entre las ciudades y estados donde opera Carpediem. “Crear políticas de compensación justas es más difícil con tantas variaciones en el costo de vida”, explica. Mourão, por su parte, insiste en que antes de estandarizar, el sector debe estructurarse. “Necesitamos unión y escala. La ABLT (Asociación Brasileña de Alquiler por Temporada) puede ser clave en ese proceso”, comenta.

Pese a los desafíos, las empresas entrevistadas ya implementan acciones prácticas. Pineapples utiliza productos de limpieza biodegradables, separación de residuos, equipos que ahorran agua y energía, y mejoras ergonómicas en las oficinas. “Incluso acciones puntuales generan un gran impacto”, señala Nahon.

En Carpediem Homes, las iniciativas incluyen energía solar, eliminación responsable de electrónicos y un plan para adoptar vehículos híbridos. “Cada paso ayuda a crear un futuro más sostenible para la empresa y las comunidades”, afirma Godim.

Para Mourão, la clave está en la conexión con estructuras locales. “Algunos condominios tienen recolección selectiva, otros no. Hay que adaptarse a la realidad de cada lugar”, explica. También propone la creación de un certificado ESG adaptado al alquiler a corto plazo, que permita reconocer y replicar buenas prácticas.

 

¿Y la hotelería tradicional?

 

Al operar desde una única ubicación y con mayor escala, los hoteles tradicionales tienen más facilidad para estandarizar y medir impactos. “El short-term rental necesita soluciones creativas y más simples para lograr los mismos objetivos”, sostiene Nahon.

Godim ve una ventaja competitiva en el modelo descentralizado: permite estar más cerca del equipo humano. “Podemos ofrecer apoyo psicológico, horarios flexibles y beneficios personalizados. Es más fácil humanizar las relaciones”, destaca.

Mourão, sin embargo, señala limitaciones estructurales: “Los hoteles generan más residuos, pero también tienen más empleos formales y sistemas de gobernanza sólidos. El short-term rental, con su baja escala, aún tiene mucho camino por recorrer en estos aspectos”.

 

Profesionalización como punto de partida

 

Para los tres ejecutivos, organizar el sector es el primer paso para reducir los impactos negativos del alquiler por temporada. “Con más organización, podemos educar y concienciar mejor a nuestros clientes”, afirma Nahon. Valora especialmente acciones de base, como capacitaciones para el personal de limpieza y el uso consciente de recursos.

Mourão refuerza el papel de las asociaciones y la formalización de las prácticas. “La profesionalización aporta escala y obligaciones formales, esenciales para el ESG. Es hora de que anfitriones y huéspedes se involucren de verdad”, defiende. Sugiere que certificaciones ambientales y la asignación de recursos a proyectos sociales pueden transformar el sector en un agente de impacto positivo.

() Crédito de portada: Freepik